lunes, 26 de julio de 2010

...Estadio Monterrey 20 años.. y contando!




Monterrey, N. L. ¡Como han pasado los años...! Sí, como han pasado los años, aquello que iniciara como un sueño imposible de realizar, este 2010 cumple 20 años de existencia.
Parece que fue ayer cuando el Ing. José Maiz García, presidente de los Sultanes de Monterrey, afrontó el reto y se atrevió a decir que se pensaba seriamente en la construcción de un nuevo estadio de beisbol en la sultana del norte, acorde al modernismo y a la dinámica de la capital industrial de México. La declaración fue hecha el 13 de marzo de 1985.

Dos años antes el importante empresario regiomontano había asumido la presidencia de los Sultanes y su principal motivación era construir una nueva casa para el club de mayor tradición en el beisbol mexicano.

El 13 de mayo de 1985 se dieron a conocer los planes de la edificación del estadio, pero fue hasta el 13 de septiembre que se dio a conocer oficialmente la construcción del imponente inmueble.

Pero no era cosa fácil, las negociaciones no avanzaron lo suficiente y los aficionados comenzaron a protestar al no ver avances en el proyecto.

Aún recordamos algunas de las protestas, como aquella suscitada el 30 de marzo de 1986, cuando los aficionados colgaron una manta en la alambrada que separaba las gradas de preferente; "¿qué pasó con el nuevo parque?", decía la manta que aquellos llevaron al partido para presionar al entonces gobernador del estado, Jorge Treviño Martínez, quien más tarde facilitaría los terrenos del antiguo campo militar para edificar el inmueble.

Después de una serie de imponderables de todo tipo, principalmente económicos, que fueron apareciendo en el transcurso del proyecto, por fin, el 20 de noviembre de 1987 se iniciaron las labores de construcción de lo que ahora es el Estadio Monterrey, el más moderno y funcional de América Latina.

Las cosas no fueron fáciles de lograr. Los múltiples inconvenientes que se presentaron durante la marcha hicieron que se retardara la obra y en consecuencia, causaron enormes dolores de cabeza al Ing. Maiz García. Afortunadamente, el 12 de enero de 1990 y gracias a las gestiones de Raúl González ante el Presidente de la República, Carlos Salinas de Gortari, éste otorgó el faltante del presupuesto para finalizar la obra monumental que más tarde se convertiría en orgullo del beisbol mexicano.

Jornada histórica. Las puertas del coloso regiomontano fueron abiertas por primera vez el 13 de julio de 1990 con la apertura del Campeonato Mundial Juvenil Doble A, registrando una gran asistencia.

Una semana más tarde, el 20 de julio de 1990, los Sultanes jugaron su primer partido en el Estadio Monterrey, siendo derrotados por los Tecolotes de Nuevo Laredo (2-0) en 12 episodios. El pitcher ganador fue Porfirio Ochoa y la derrota fue para el relevista puertorriqueño Miguel Alicea. Aproximadamente, 15 mil espectadores se dieron cita para ver a los Sultanes en el primer partido de su historia jugando en su nueva casa.

Los abridores del partido fueron; Arturo González por los Sultanes lanzando 11 innings y Ernesto Barraza 10 entradas por Tecolotes. Todavía se recuerda que el primer imparable en un partido de beisbol profesional, el cual fue conectado por Andrés Mora. El cañonero de los Tecolotes disparó un doble en contra de Arturo González en la segunda entrada. Con su batazo, Mora también produjo la primera carrera.

Cabe señalar que Leobardo Figueroa se convirtió en el primer manager sultán en dirigir un partido en el Estadio Monterrey y el primer triunfo par un lanzador del club de casa fue a la cuenta de Miguel Alicea, el 21 de julio de 1990.

Los primeros jonrones El primer jonrón en el majestuoso estadio fue conectado por el cubano Hugo Morales.

El primer jonrón de un mexicano fue disparado por Roberto Saucedo, cuarto bat de la Selección Mexicana, Doble A. El primer cuadrangular por un pelotero profesional fue a la cuenta de Marco Antonio Romero, de Nuevo Laredo, el primer jonrón por un elemento del club sultán fue disparado por Larry See el 22 de julio.

Era sólo el principio. Más tarde el Estadio Monterrey se convertiría en sede de los grandes eventos, como aquel acontecido el 20 de noviembre de 1990, albergando el torneo de beisbol de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Duelo de Titanes

Mejor no podía haber sido el inicio del calendario beisbolero de 1991 en la sultana del norte y en especial en el monumental Estadio Monterrey, el cual se vistió de gala con la celebración del "Duelo de Titanes", cuadrangular de beisbol entre los Dodgers de los Angeles, Cerveceros de Milwaukee, Sultanes de Monterrey y los Industriales.

La afición regiomontana tuvo el privilegio de disfrutar de ese magnífico evento realizado el 16 y 17 de marzo, acudiendo casi 100 mil espectadores en los tres encuentros que se disputaron.

En la primera jornada (16 de marzo) los Dodgers derrotaron a los Industriales de Monterrey por tres carreras a una y los Sultanes mostraron su fortaleza venciendo a los Cerveceros por seis carreras a cinco. El debutante Darryl Motley, fue el héroe de la jornada. El refuerzo norteamericano disparó cuadrangular en su primer partido con el club, definitivo para vencer a Milwaukee.

Un día más tarde, se realizó el evento clave de la serie internacional, con el enfrentamiento entre Dodgers y Cerveceros, duelo para el cual se había anunciado la confrontación de dos zurdos mexicanos.

Fernando Valenzuela subiría al cerrito por los Dodgers y Teodoro Higuera haría lo mismo por Milwaukee. A final de cuentas Higuera se resintió de una lesión y no pudo participar en el partido, tomando su lugar el también zurdo mexicano, Narciso Elvira. Los Dodgers salieron victoriosos por seis carreras a una. Por cierto, ese fue el último partido del famoso Fernando vistiendo el uniforme de la novena de Tom Lasorda, al ser dado de baja semanas más tarde por la organización angelina.

La primera conquista

Jugar en su nuevo estadio fue una de las principales motivaciones de los Sultanes en la campaña de 1991. Los regios tuvieron un inicio impactante. Tomaron el liderato de principio a fin y al final lograron el sexto título de su historia.

Los aficionados hicieron magníficas entradas a lo largo de la campaña. Además, la directiva se preocupó por presentarles una serie de promociones, destacando la visita del famoso Pollo de San Diego, el cual se presentó el primero de de mayo, causando una grata impresión a los más de 20 mil espectadores que acudieron al estadio y que disfrutaron de su actuación.

El 30 de mayo se llevó a cabo el Juego de Estrellas en el coloso regiomontano. Este fue el número 54 de la historia y quinto realizado en la sultana del norte. En el encuentro se enfrentó la Selección de la Zona Norte contra su similar del Sur, partido que fue ganado por los sureños 10-6, conectándose hasta cinco batazos de vuelta entera, dos de ellos de Antonio Aguilera, jardinero central del club de casa.

El 10 de julio volvió a presentarse el Pollo de San Diego. En esta ocasión se rompió récord de asistencia, acudiendo 25 mil personas al estadio.

La mejor asistencia

Los Sultanes tuvieron un año inolvidable y los aficionados celebraron en grande. Los regios cerraron la temporada el 24 de julio finalizando como superlíderes de la Liga. Monterrey tuvo una actuación monumental, atrayendo a más de 500 mil espectadores a las tribunas, entre ellos los 32 mil espectadores que acudieron el 21 de agosto para ver el sexto partido de la Serie Final entre Sultanes y Diablos Rojos del México, estableciendo récord de asistencia. Un día más tarde los Sultanes se coronaban campeones, venciendo a los colorados.

Sultanes jugaba su primer año completo en el Estadio Monterrey, y a la vez lograba la primera conquista en su nueva casa.

La Serie de la Revancha

El Estadio Monterrey volvió a tener presencia internacional con la celebración de la "Serie de Campeones", torneo que involucró a Sultanes, Industriales y la Selección Olímpica de Cuba. Esta fue celebrada el 6 de marzo de 1992 y resultó memorable. Sultanes tuvo la fortuna de vencer en un par de ocasiones a los seleccionados cubanos.

Un año más tarde, concretamente, del 12 al 14 de marzo, el Estadio Monterrey fue testigo de otro evento importante al enfrentarse los Bravos de Atlanta, Mellizos de Minnesota, Sultanes e Industriales de Monterrey, en lo que fue conocido como "Serie de la Revancha", por aquello de la Serie Mundial de 1991, que fue ganada por Minnesota.

En el primer encuentro los Mellizos derrotaron a Industriales por nueve carreras a dos. Un día más tarde Minnesota venció a los Bravos de Atlanta por una carrera a cero y el día 14 Atlanta derrotó a Sultanes por tres carreras a dos, en un encuentro inolvidable.

El 12 de junio de 1994 el Estadio Monterrey albergó el Juego de Estrellas número 57 en la historia de la Liga Mexicana de Beisbol, con el circuito mexicano derrotando a la Liga de Texas por cuatro carreras a tres.

El segundo gallardete

Todavía estaba fresca en la memoria de los seguidores del club la conquista del banderín de 1991 y cuatro años más tarde volvieron a vibrar entusiasmadamente en las tribunas del Estadio Monterrey, disfrutando de momentos inolvidables en la postemporada que a la postre le dieron el campeonato a los Sultanes, conquistando el séptimo título de su historia.

El 13 de agosto ganaron el primer partido de la serie final frente a los Diablos Rojos del México por ocho carreras a tres. Narciso Elvira fue el pitcher ganador y la derrota para Roberto Ramírez.

Al día siguiente, Monterrey ganó el segundo partido de la serie final por siete carreras a tres. La victoria fue para Héctor Heredia y la derrota para el norteamericano Will Flynt. Los regios viajaron a la ciudad de México, ganando otros dos encuentros, barriendo a los colorados en cuatro juegos.

La Primera Serie

Uno de los eventos más importantes en los 20 años de existencia del Estadio Monterrey fue la realización de la "Primera Serie", evento celebrado del 16 al 18 de agosto de 1996, siendo la primera vez que se jugaba una serie de Ligas Mayores fuera de Estados Unidos y Canadá. La confrontación entre los Padres de San Diego y Mets de Nueva York tuvo una gran respuesta por la comunidad beisbolera regiomontana.

En el primer encuentro celebrado el 16 de agosto los Padres superaron a los Mets por 15 carreras a 10. San Diego tuvo en el cerrito de lanzadores al gran ídolo mexicano, Fernando "El Toro" Valenzuela. Al día siguiente fue celebrado el segundo partido, con la victoria para los Mets por siete carreras a tres y el 18 de agosto se jugó el tercer encuentro, ganando los Padres, ocho carreras a cero.

Bicampeones

El calendario de 1996 fue inolvidable por el lado que se le vea. La fiebre beisbolera que se vivió en las majestuosas tribunas del Estadio Monterrey a lo largo de la campaña fue inolvidable.

Monterrey finalizó con 82 ganados y 33 perdidos, estableciendo nuevo récord en la Liga Mexicana de Beisbol, logrando un formidable porcentaje de .713 milésimas.

Al igual que el año anterior, los seguidores del club se hicieron presentes a lo largo de la campaña y por supuesto, en los dos cotejos de la serie final celebrados en el coloso regiomontano, ante los Diablos Rojos del México por tercera vez en la década.

Monterrey perdió el primer encuentro por seis carreras a dos. El pitcher ganador fue Edwin Núñez y Otis Green perdió en labor de relevo ante 18 mil enfurecidos aficionados que vieron como al umpire Luis Alberto Ramírez protagonizar una jugada polémica.

Un día más tarde, los Sultanes vengaban la afrenta blanqueando a los luciferes por una carrera a cero. Mercedes Esquer fue el pitcher triunfador y Jeff Williams el derrotado.

Aproximadamente 40 mil espectadores apoyaron al club en los dos primeros cotejos celebrados en el majestuoso inmueble de la avenida Manuel L. Barragán.

Los Sultanes ganaron el campeonato en el parque del Seguro Social por segundo año consecutivo.

El Juego de Apertura

El último evento internacional celebrado en el Estadio Monterrey fue realizado el 4 de abril de 1999. En esa fecha fue celebrado el "Juego de Apertura" de las Ligas Mayores, con un partido entre los Rockies de Colorado y Padres de San Diego.

El encuentro fue ganado por Colorado a razón de ocho carreras a dos, con una jornada espectacular del oaxaqueño Vinicio Castilla, quien disparó cuatro imparables en el encuentro para llevarse los aplausos y la admiración de los miles de aficionados que llenaron el estadio.

Esta fue la primera vez que una jornada inaugural fue celebrada fuera de los Estados Unidos y Canadá en la historia de las Ligas Mayores.

Develan estatua

En plena celebración del 60 aniversario del club, los Sultanes develaron una estatua en honor de Héctor Espino en la explanada del Estadio Monterrey, lo cual aconteció el 20 de mayo de 1999. Los integrantes del equipo vistieron una réplica del equipo del 1939 y tanto ellos como los peloteros de los Tecolotes de los Dos Laredos estuvieron presentes en la memorable jornada.

El adiós del Rey

Otro de los momentos importantes en la historia del Estadio Monterrey se dio el 14 de mayo del 2003, al retirarse Arturo González. "El Rey" es el máximo ganador en la historia del estadio y quiso despedirse de su público con una última actuación ante los Pericos de Puebla. El gran ídolo lanzó tres episodios para decirle adiós a su carrera de lanzador, dejando tras de sí una historia incomparable en la afición regiomontana.

El mejor promedio

Los Sultanes hicieron historia en el Estadio Monterrey, imponiendo récord en porcentaje de ganados y perdidos en la campaña del 2006.

La primera victoria

Otros de los momentos inolvidables que se recuerdan en la historia del Estadio Monterrey, es la victoria de la Selección Mexicana de Beisbol sobre los Sultanes, lo cual aconteció el 9 de julio del 2007. La pizarra quedó 3-1 y fue el primer triunfo de Vinicio Castilla como manager de un club, además, también fue el primer partido del seleccionado en suelo mexicano.

El noveno gallardete

Aunque han pasado tres años desde aquella fecha, el recuerdo del noveno gallardete de los Sultanes se mantiene fresco en la mente de los aficionados regiomontanos.

El Estadio Monterrey vibró en grado superlativo con la novena conquista del equipo más tradicional de la pelota mexicana.

El último out consumado por Mendy López para conseguir el campeonato, desató la locura de los seguidores Sultanes, quedando para siempre esa imagen de fiesta, de alegría y de enorme celebración en las tribunas del coloso regiomonta 


Por Victor Castro [tomada de Boletin de Prensa Sultanes]
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domingo, 25 de julio de 2010

Diablos, bien diablos!



10 AÑOS... Y NO LO OLVIDAN

México D.F.  Por Miguel Boada,  Jugadores que participaron en el último encuentro en el Parque del Seguro Social, que se dio el 1 de junio del 2000, recordaron ese duelo y añoran que exista un nuevo estadio en la capital del país.  Cuando el pitcher Rob Wishnevski ponchó a Sergio Gastelum para conseguir el out 27 del duelo entre los Diablos Rojos del México y los Tigres Capitalinos el 1 de junio del 2000, también se dio el out 27 para el Parque del Seguro Social. Ese día se escribió el último capítulo para este sitio, que fue la casa del béisbol en la Ciudad de México desde 1940.

Con ese chocolate, los colorados vencieron 9-7 a los felinos para iniciar su mudanza al Foro Sol, que se mantiene como la casa de los rojos. Al cumplirse 10 años del adiós al inmueble ubicado en la esquina de Cuauhtémoc y Obrero Mundial, personajes que participaron en este dueño que aún se mantienen en activo recordaron ese adiós.
“Te da nostalgia recordar cómo estaba el parque del Seguro ese día, no cabía ninguna alma, se acabó el juego y entraron los mariachis. Agarré una de las guitarras y nos pusimos a cantar con ellos. Son momentos bonitos que hay en el béisbol que se quedan grabados, que no se olvidan y que la gente los sigue recordando. Ahí se vivía un ambiente beisbolero, un ambiente rico”, recordó Miguel Ojeda, quien sigue siendo receptor de los Diablos.
Después de haber sido conocido como Parque Delta, en 1955 se construyó el que fue conocido como el Parque del Seguro Social, quien hasta el 2000 fue la casa de la pelota caliente, donde se dieron títulos de Diablos, Tigres, encuentros de novenas ligamayoristas, la visita de Babe Ruth, juegos perfectos, cuatro jonrones en un mismo duelo y muchas otras hazañas.
“Son muchas cosas, uno sólo las recuerda pero ojalá que todavía estuviera el parque porque era un parque muy especial para jugar béisbol”, afirmó Matías Carrillo, quien es manager de los Tigres y que en ese choque de despedida se fue de 5-2, con una anotada y una producida. “El pensar en lo que fue es triste porque es recordar todo lo que viviste en ese momento y ahora ha pasado ya mucho tiempo pero lo que sí es que quisiéramos que todavía estuviera”.
Los pingos se llevaron el triunfo gracias a un rally de cuatro anotaciones en el primer rollo, con un jonrón de Ray Martínez.
“Me tocaron pocos juegos pero era un parque donde se jugaba muy a gusto, era cómodo para la gente. Recuerdos, pues la finales que jugamos ahí, sobretodo la del 99 donde le ganamos a los Tigres”, confió Víctor Bojórquez, quien se mantiene como jardinero de los capitalinos.

Desde el principio fue juego colorado
Al terminar el primer rollo de ese choque la pizarra marcaba un 4-2, gracias a que los felinos hicieron un par al abrir esa tanda. Los colorados se alejaron 5-2 con una más en la segunda tanda, lo que significó el final de la salida del abridor visitante, Alex Armenta.
Tigres cerró el encuentro al comenzar el tercer capítulo al sumar en los spikes de Matías Carrillo y Ray Nuñez, pero los Diablos volvieron a tocar el pitcheo rival al cerrar esa entrada, viendo un 6-4 en el marcador.
Los pingos tomaron un respiro al alejarse 7-4 en la sexta, aunque un rally de sus rivales en la fatídica emparejó los cartones a siete por bando.
Entonces se cerró la cuenta, dándose las dos últimas anotaciones en la vida del parque al cierre del rollo, cortesía de Pedro Castellano y Rudy Pemberton.
“Era un parque que se sentía algo diferente, eran unas ansias de entrar al terreno de juego, era algo muy bonito, la pelota volaba bien, era cómodo para los aficionados, fue muy triste que nos lo hayan quitado el parque del Seguro”, aseguró Luis Mauricio Suárez, quien jugaba para los Tigres y actualmente es jardinero de los Pericos de Puebla.
Al caer el out 27 comenzó la despedida. Un grupo de mariachis entró al campo y se colocó en el centro del diamante, donde interpretó varias canciones, comenzando con Las Golondrinas.
Después de algunas horas, se retiró el home plate y los fanáticos que quisieron llevarse un recuerdo del lugar recortaron pedazos de la malla que cubría las tribunas, al igual que algunos peloteros.

ASÍ BATEARON
TIGRES
BATEADORES
Sergio Gastelum (2B) 6-3, 1R, 1K
Roberto Vizcarra (1B) 5-1, 1R, 1CP,
Matías Carrillo (JD) 5-2, 1R, 1CP, 1K
Ray Núñez (BD) 4-1, 1R, 1BB
Luis Carlos García (JC) 5-2, 1R, 1K
Luis Mauricio Suárez (JI) 5-2, 1R
Javier Robles (SS) 4-2, 1R, 4CP, 1BB
Emmanuel Váldez (C) 4-2, 1CP, 2K
Trinidad Robles (3B) 3-0, 2BB, 1 K
PITCHERS
- Alejandro Armenta: 2EL, 6H, 1K, 1BB, 1G, 6C, 6CL
- Beiker Graterol: 3EL, 2H, 2K, 1C, 1CL
- Marco Zavala: 1.1EL, 2K
- José García: 0.1EL, 3H, 1K, 1BB, 2C, 2CL
- M. López: 1.1 EL, 2H, 1K, 1BB

MÉXICO
BATEADORES
Daniel Fernández (JC) 5-2, 1K
Ramón Esquer (2B) 5-0, 1R, 1K
Pedro Castellano (1B) 3-1, 2R, 1CP, 2BB
Rudy Pemberton (BD) 4-2, 3R, 1G
Ray Martínez (3B) 3-3, 1R, 4CP, 1BB
Cory Powell (JI) 3-0, 1CP, 3K
Miguel Ojeda (C) 4-2, 1R, 2CP,
José Luis Sandoval (SS) 4-1, 1R, 1K
Víctor Bojórquez (JD) 4-2, 1K
PITCHERS
Octavio Álvarez. 5.1EL, 9H, 4K, 2BB, 4C, 4CL
M. Henriquez: 1EL, 4H, 1K, 3C, 3CL
Javier Cruz: 1.2EL, 1H, 1BB
Ron Wishnevski: 1EL, 2K, 1BB

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viernes, 23 de julio de 2010

Jorge Posada llego a mil empujadas y contando.....



NEW YORK .– Jorge Posada supo de inmediato la obra, la hazaña que con si hit lograba que fue incluso más que eso pues deslizó en segunda, sin problema alguno, empujando con este inatrapable su carrera numero mil.

"Pedi a la pelota antes de llegar a la segunda", dijo Posada.

Posada, como vemos es tan consciente como cualquier yankee de la historia del equipo, y cuando pego el doble con línea del jardín derecho en la primera entrada la noche del viernes 23 de Julio, supo de inmediato que había establecido una marca muy especial en su carrera como jugador de los Yankees.

Robinson Canó anotó de segunda y le dio al receptor Posada de su número 1.000 carreras impulsadas con los Yankees, sólo 11 jugadores del equipo del Bronx pueden a la fecha destacar por este logro.

"Eso es increíble", dijo su compañero Francisco Cervelli respaldo. "Cada receptor quiere hacer lo mismo, todo el mundo tiene una habilidad especial, y su bateo puede, hombre, el puede pegar y producir."

"El tío éxitos," A.J. Burnett dijo de forma más sublime, Posada es tan consciente de su posición en la captura de su historia como una leyenda en los Yankees, el se apresuró a recuperarse de un tirón, y se incorporó rapido al equipo.

"Bench, dijo. "Trescientos cincuenta dobles, 250 jonrones, 1.000 carreras impulsadas, no hay más que cinco, es un logro especial, soy feliz."

Posada se unió a su compañero Derek Jeter (1113) como uno de los dos yankees activo con más de 1.000 carreras impulsadas, es uno de los tres receptores de los Yankees para llegar a esa marca, junto con Yogi Berra (1430) y Bill Dickey (1209).

Considerando que otros elementos que atrapan las posiciones han cambiado ya que su producción ofensiva disminuyó en su edad madura, Posada ha aceptado el reto de tener éxito en el plato sin dejar de defender detrás de él.

-Hay pegar al menos un hit todos los días, y hay un montón de cosas que puede pasar ", dijo. "Es una posición difícil, pero estoy contento de que estoy ahí."

Posada es uno de los 24 jugadores activos con 1.000 carreras impulsadas, como receptor de segundo en la lista, detrás de Iván Rodríguez (1292), Posada llegó a la cumbre en su partido número 1.660 como un yankee, Lou Gehrig es el líder de todos los tiempos del club con 1.995 carreras impulsadas.

Por Victor Castro
muchaspelotas@gmail.com 

Saraperos, Anillos Campeones




SALTILLO, COAH.- El Lunes 19 de Julio de 2010.- Jugadores, directiva y cuerpo técnico de los Saraperos de Saltillo que escribieron páginas memorables la campaña pasada al conseguir el anhelado Campeonato, recibieron sus Anillos de Campeones de parte de la Directiva Saltillense y con el respaldo del Gobierno de Coahuila  como reconocimiento por poner en alto el nombre del Estado en la Liga Mexicana de Beisbol y en la historia de este deporte.

La señora Vanessa Guerrero de Moreira, Presidenta de los Patronatos DIF Coahuila y Voluntariado y esposa del Gobernador de Coahuila, Humberto Moreira Valdez, entregó los Anillos de Campeones junto con Álvaro Ley López, Presidente de los Saraperos, no sólo para los jugadores sino para sus esposas como lo prometió el Gobernador Moreira y la organización saltillense.

“Señora Vanessa, dígale al señor gobernador que le apreciamos infinitamente toda la generosidad que ha mostrado no solamente con nosotros los Saraperos de Saltillo, sino con todo el pueblo, prueba es de que a pesar de las adversidades en que ahora nos encontramos aquí sobre todo en esta zona norte, Él ha tenido a bien que se celebre esta ceremonia cumpliendo uno de sus tantos compromisos que siempre cumple y su presencia aquí engalana esta ceremonia”, señaló Álvaro Ley López, Presidente de los Saraperos en su discurso.

“A nuestros queridos Saraperos anhelamos durante muchos años este Campeonato que hizo vibrar tantas gentes y tantos corazones y que fue la entrega de toda la ciudad, por supuesto que siempre tuvimos el apoyo de las autoridades, iniciando con el Señor Gobernador, las autoridades municipales y esa afición tan linda que tanto nos ha dado”, precisó.

“Ahora estamos ante una nueva oportunidad, hemos pasado, hemos calificado con mucho esfuerzo, con mucho sacrificio, sé que el equipo está completo, el equipo está armónico como lo estuvo el año pasado, eso es básico y fundamental. Ahora nos enfrentamos a nuevos retos, lo de la temporada ya pasó, eso ya terminó, ahora habrá que enfrentar los retos que están por delante y tenemos toda confianza de que vamos  salir adelante”.

“Está en manos de ustedes (jugadores) el volver a hacer vibrar todo ese entusiasmo aquí con la gente, con el público, ese público de Saltillo que siempre ha estado con nosotros y que espera mucho más de nosotros”.

El Presidente de los Saraperos aprovechó el marco del evento para dar un saludo muy especial de su hermano Juan Manuel Ley López, ex Presidente de la novena, quien agradeció las condolencias que le han hecho llegar de Saltillo, el señor Gobernador, el equipo, por el fallecimiento de su hija, “así que el corazón de Juan Manuel está aquí con nosotros, que fue quien nos inicio a nosotros en la familia con esta actividad tan linda”, manifestó Álvaro Ley.

Con la representación del Gobernador del Estado, Tomás Gutiérrez, Secretario del Voluntariado de Coahuila, dijo que el Gobernador no pudo estar presente, “está muy contento, ha estado en todos los triunfos de Ustedes, pero hoy nuestros hermanos en la zona norte requieren de su apoyo, no se ha despegado de donde verdaderamente requieren ayuda”.

“Quiero decirles que cuando se conjuga el esfuerzo de sociedad civil y gobierno se llega a un buen fin. Aquí en Coahuila añorábamos un título de Beisbol de la Liga Mexicana, gracias al esfuerzo de todos Ustedes, a la inspiración de todas sus esposas y a la conjunción entre manager, directivos y equipo se ha logrado”, apuntó.

“Ustedes más que este anillo han dejado algo muy especial en el corazón de todos los coahuilenses, han dejado el sí se puede, hacer un lado el “ya merito” y sobre todo ese don de gentes que ustedes han manifestado en torno a un equipo de trabajo”, finalizó.

Por su parte Sergio Ley, Presidente Adjunto de los Saraperos habló del significado de los Anillos de Campeones, además de recordar la clave del éxito y el factor más importante para este gran logro que por 40 años no se había dado en Saltillo, mismo que ya había compartido con el Gobernador de Coahuila, Humberto Moreira, el día que celebraron junto a Él la obtención del Campeonato, el mismo día en que el Mandatario se comprometió a regalar Anillo de Campeonato junto con la Directiva Sarapera para los jugadores y sus esposas.

“Yo le comentaba que la clave del éxito era el ambiente familiar, la unión familiar que habíamos podido lograr con todos Ustedes y recuerdo que me dijo, -también a las esposas hay que darles el anillo, porque sin duda ellas son la parte más importante de este Campeonato, justamente es la esposa la que nos da la armonía en casa y la unión familiar, es la que hace que las cosas marchen por el mejor camino en cada una de nuestras vidas-”, recordó Sergio Ley.

“Yo le doy un gran reconocimiento a todas las mujeres, yo he aprendido mucho a través de mi abuela y de mi madre y sigo aprendiendo con mi esposa, y algo que aprendí mucho el año pasado es que todas ustedes nos ayudaron el año pasado que los muchachos se inspiraran, que realmente jugaran con mucho corazón”, añadió  Sergio Ley, Presidente Adjunto de Saraperos.

Orlando Sánchez, Manager de la novena saltillense habló del esfuerzo de toda la temporada, de los sacrificios de todos los jugadores y su cuerpo técnico. “Nosotros hemos logrado algo que mucha gente no lo pudo lograr; ese Campeonato. Este año calificamos con la idea de continuar, con el propósito de conseguir otro anillo (de Campeonato), yo en 37 años de carrera profesional he conseguido 9 anillos, voy por el décimo, espero que no me defrauden”, señaló.

 “Ustedes que son mis pupilos, la gente que pueden hacer las cosas, yendo al terreno de juego a entregarse y unirse a Coahuila en este dolor, nosotros somos quienes podemos aliviarles ese dolor, dándoles otra vez la satisfacción de un Campeonato, no sólo a Saltillo sino a todo Coahuila, que es el único estado que tiene 3 equipos en la Liga”.

Estuvieron presentes también en este evento Bertha Gutiérrez de Abramo, Presidente del DIF Saltillo y Patricia Alonso de Ley, esposa de Sergio Ley.

Por Fernando Valdés y Victor Castro
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