Con la pena de que les debo la foto de Pascual Coco que en un 30 de Mayo del año 2006 se consagró al lanzar el undécimo juego perfecto en la historia de la Liga Mexicana de Béisbol, solo que en esos días o tomaba fotos o cogía el micrófono para narrar los juegos de gira de la Furia Azul, esto durante el juego, pues tomar fotos antes de eso no le veo mucho mérito.
Esto en lo particular me lleno el alma, pues me dio la dicho de poder sentir el grandioso placer de narrar en exclusiva para 3 emisoras de Monclova esa gran emoción, yo no se que sientan mis colegas que los a pasado lo mismo pero es algo único.
Como también lo fue el narrar los cinco Home Runs consecutivos de Ricardo Sáenz, y otras marcas que con ese hecho rompió e impuso, debo de decirlo y si no haría mal en no presumir estos hechos, se que mi nombre no aparece en las crónicas de estas singulares historias de la pelota mexicana, se también que por ello no soy calificado para recibir una Placa, un Trofeo, ni el aplauso o reconocimiento del publico, pero eso no evita que sea algo que nutre mi ser, es algo muy mío, pero que eso si deseo compartir con todos ustedes.
Lo de Ricardo Sáenz ya lo veremos por aparte, pues eso es semilla de otra parcela, hoy recordemos la hazaña de Coco.
Aquella noche de Mayo, luego de lanzar cinco entradas el juego se detuvo por la lluvia, Coco conducía a los Acereros, a mi querida Furia Azul en una victoria de 6-0 sobre los Tigres Poblanos.
Debo de decir que desde que subimos al Acerobus, subí mi vista y encima nuestro había una grises nubes, no se porque mi pulso sanguíneo acelero, ciertas cosas de manera extraña cruzaron en mi mente, en el trayecto dentro del Acerobus, había un ambiente distinto al de otros viajes, vi a Pascual de cierta forma apartado del resto del equipo, arribamos al parque, y esa sensación de una positiva energía prevalecía, en todos y cada uno de los rostros de mis compañeros de equipo.
El club House del Parque de Puebla y muy diferente a muchos otros muy alejado del Doguot, hay que cruzar un enorme túnel, perdí de vista a Coco, es situación muy obvia, cosas de béisbol, a cada lanzador en su día de abrir se le da espacio, se aparta un tanto para buscar su concentración, en fin cosas de la pelota.
Ese día también era mi primer juego de la temporada con la Furia, pues en esa mi estancia con Acereros solo narraba los juegos de gira, curioso, pero bueno así fue.
Era el primer desafío de la segunda vuelta, de la campaña se celebraba en el Parque Hermanos Serdán.
Coco, oriundo de Santo Domingo, ese día se unió a Ramiro Cuevas, Andrés Ayón, Diego Seguí, Horacio Piña, Víctor García, Jairo Valenzuela, Herminio Domínguez y Don Henkel, en tirar la joya en campaña regular.
Francisco Maytorena, Héctor Díaz y Nicolás García se combinaron para tirar juego perfecto combinado, mientras que Óscar Rivera lo consiguió en play offs.
El último en rol regular fue el de Henkel, con Piratas de Campeche sobre Diablos Rojos del México, el dos de junio de 1992.
La noche mágica en la labor monticular de Coco comenzó al dominar a Serafín Rodríguez con elevado al jardín izquierdo, con una racha de 12 retirados en fila, el antesalista Pedro Díaz mantuvo viva la proeza al pegarse a la raya de cal para fildear un peligroso rodado de Javier Robles y por medio paso alcanzó a sacar el out, destellos de jugadas de fantasía acompañan una hazaña de un Juego Perfecto.
Un bateador después, Matías Carrillo elevó a lo profundo del derecho, pero la esférica se quedó en el guante de Iván Terrazas ya sobre la franja de advertencia, en lo mas profundo de oscuro jardín.
El abridor de Acereros dominó a Luis García con otro fly al derecho para consumar el out 15, luego de jugarse la apertura del sexto rollo, la lluvia azotó con fuerza al diamante del Serdán y los umpires decidieron detener el enorme juego, escribo esto porque aunque suene fantoche, en mi libreta de apuntes ya veía la proeza de Pascual, todo era cosa de tiempo, llego la lluvia, el juego paro y lo primero de pensé, que caiga un diluvio, esto ya esta hecho, esto es lo que Coco también necesita, ya el juego es legal.
Debo de decirlo para muchos en el parque solo era un juego mas, veía en los rostros de los fans de Tigres se les dibujaba la idea que era cosa de tiempo, que su equipo ciertamente bien balanceado aun podía recuperarse, y sacar la victoria.
Pasaron los minutos, en el espacio sobre el diamante brillaban las gotas de la lluvia, aminoraba y se hacia intensa, de algo estoy seguro, guardé mis objetos de trabajo, sobre todo mi libreta, la amenaza de la humedad me la podía dejar inutilizable, pedí un breke a la estación piloto de Monclova, ese día era la XHMZI 91.I F.M. Grande de Coahuila, enlazadas además la XEGIK en el 560 de A.M. y la XEWQ 1330.
Fueron minutos de suspenso, de acuerdo a la reglas de juego de la Liga cada treinta minutos una vez que el juego se detiene por lluvia se hacen revisiones generales de la humedad del terreno y el clima que prevalece, esto por tres lapsos, pasada la primera revisión la lluvia se aparto al menos de esa área de la ciudad e Puebla, la cuadrilla de trabajo de mantenimiento apareció sobre el terreno para acondicionar el escenario, oh cielos me dije, y también pensé, bien Señor en tus manos estamos, en segundos cuando la lluvia volvió y con toda la intensidad acompañada de un tibio pero muy húmedo viento, lo sentí en mi rostro, busque el Micrófono de enlace, lo sujete a mi cabeza y le llame a Cinthia Medrando mi compañera Locutora-operadora en Monclova y le dije ponme al aire, tengo un Juego Perfecto.
En los palcos aledaños a mi entorno mis compañeros de Medios, Radio, Televisión y Prensa Escrita con caras de felicidad, pues se iban temprano a casa, otros tristes sus Tigres caían, me dice el Anotador Oficial, que estaba justo a mi lado aun se su nombre no por buena memoria, tengo su Tarjeta de Presentación, Roberto Flores, me dice ni modo ya no hay mas juego, y le digo cuando ya Cinthia en Monclova me ponia al aire, son solo 5 entradas me dice Roberto, si pero es UN JUEGO PERFECTO, no se que tan fuerte lo dije, en Puebla todos los medios están en una zona que nos separan las paredes, en lo alto del parque, bajo techo pero nos vemos unos a otros, no se cuantas decenas de miradas voltearon hacia mi sitio, cuando recapitulaba para los fans de Coahuila la grandeza de aquel juego, la histórica salida de Pascual Coco y su JUEGO PERFECTO.
Pascual Coco se convirtió en hombre leyenda, siendo el único serpentinero en lanzar juego perfecto en cinco innings.
La Furia Azul ataco a Pablo Ortega en la primera entrada con infield hit de Iván Terrazas, quien avanzó a segunda en bola ocupada, a tercera en pisa y corre, para finalmente timbrar la de la quiniela con sencillo al central de Ricardo Sáenz.
En la segunda, Garanzuay y Héctor Hurtado hilvanaron sencillos, y el primero de ellos anotó con una rola de doble play de Domingo Castro.
Para el tercer capítulo, Ramón Espinosa y Gonzalo Meza dieron sendos sencillos y anotaron con otro hit pero de Raúl López, por el jardín izquierdo.
Y en sexta alta, Monclova hizo dos más gracias al imparable de Pedro Díaz y el jonrón de dos anotaciones por el derecho de Garanzuay, ante el pitcheo de Gerardo García.
Ganó Pascual Coco con cinco entradas perfectas, con par de ponches. Sacó ocho outs con elevados a los jardines, cinco con rodados, y dos por la vía de los ponches.
POR VICTOR CASTRO


